Arranco los pétalos de las rosas negras que con tu despedida has dejado, porque en la soledad de mi habitación no me hacen falta flores, ni siquiera los muebles que la adornan me son necesarios, tan sólo querría rescatar de ella las innumerables noches que pasamos juntos, donde el aire resultaba escaso para contentarnos en nuestros delirios.
Construí sobre mentiras una relación que desapareció en la nada, el mismo lugar de donde salió mi mundo de fantasía junto a ti, me adueñé de tu [...]
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